El día que operé a mis suegros de cataratas

¿El síndrome del recomendado?



El pasado mes de julio intervine quirúrgicamente de cataratas a mis suegros - para los puntillosos aclaro desde el comienzo que los adoro y que mi relación con ellos es excelente-. Los cirujanos en general asumimos que tarde o temprano nos vemos en la tesitura de intervenir a familiares o amigos aceptando la responsabilidad "extra" de conseguir un resultado óptimo. Siempre nos acecha el famoso "síndrome del recomendado" y hasta el más aguerrido caballero del bisturí habrá tenido alguna vez pesadillas pensando en la catástrofe de "fallar" en tan delicadas tesituras.

El caso de mi suegra era evidente: grandes cataratas, una gran hipermétrope, con gafas desde la infancia, usuaria de lentillas y gafas progresivas, sin astigmatismo prácticamente, sin antecedentes personales importantes,...implanté unas lentes intraoculares multifocales difractivas. En el caso de mi suegro, jugador de golf, grandes cataratas, pequeña hipermetropía con astigmatismo, antecedentes de accidente cerebro-vascular, medicaciones varias,...me decidí por unas lentes intraoculares monofocales tóricas. No diré marcas, por lo de la publicidad. Debo decir que todo fue estupendo. Mi suegra no utiliza gafas para nada - ahora ve mejor que yo de cerca- y mi suegro vuelve a jugar al golf con unas gafas para algunas cosas, especialmente de cerca.

Con mis suegros, en la clínica tras las operaciones


Incluyo un vídeo, para los curiosos:


Ellos se sintieron seguros, confiados y acompañados en todo momento, claro. Para mí fue una satisfacción tenerlos en nuestra-su casa de Sevilla y poder ofrecerles aquello que más les faltaba, la vista.

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